Promociones


PRESENTACIÓN CARPETA Nº 16:

Espectáculo de la cultura y cultura del espectáculo / Dossier sobre Juan Benet

Hallar en la cultura una fuerza semejante a la que sale del hambre, pretendía Artaud; una fuerza que nos liberase de la imposibilidad de vivir y la injusticia de malvivir. Y sin embargo, a la vuelta de no muchos años, asistimos a la constatación de que lo que da hoy de sí sobre todo la Cultura es un armazón de productos, prácticas y hábitos que, no sólo no ayudan las más de las veces a vivir o vivir mejor, sino que, muy al contrario, no hacen precisamente más que obturar, impedir y ocultar las posibilidades de vida. La pertinacia y la velocidad de ese ocultamiento y esa obturación son ya tales, que nos autorizan a hablar de devastación de las posibilidades de vida. Una costra de ruido, de opacidad, de insipidez e insensibilidad parece ser en efecto cada vez más el resultado de los productos y las estructuras de la Cultura y el Espectáculo, indiscernibles ya una del otro. Como indiscernibles lo son ambos ya del tercero en cuestión, el Deporte. No en balde comparten muchas veces Ministerio.

Muchas son las formas de abordar o considerar lo que es o puede ser la Cultura o la Cultura de nuestra época. Es sabido que se habla de Cultura en cuanto conjunto de las reglas del juego que regulan la convivencia humana, como sinónimo de buena educación (respecto a esas reglas), como la urdimbre de estructuras mentales inconscientes (Lévi-Strauss) y también como sistema de significados y símbolos compartidos (Geertz), como conjunto de costumbres y hábitos que suponen un repertorio de respuestas a las necesidades humanas (Malinowski) o como opuesta o equivalente a la Naturaleza, su compañera de riñas. Se habla de Cultura entendiendo a veces que lo específico de ella está en la mente (las creencias, los valores o significados) o bien tendiendo a pensar por el contrario que lo fundamental de la Cultura está en las acciones o el resultado material de esas acciones (en las máquinas, los productos, los fenómenos sociales o los mecanismos técnicos).

Pero una de las formas de hablar hoy vulgarmente de Cultura, no por menos baladí, va a dejar de sernos especialmente ilustrativa. Hoy se habla mucho también de cultura en el sentido que revelan sintagmas como "la cultura del vino", "la cultura del vestir", "la cultura del automóvil", etc., etc. Es decir, se habla de cultura para aludir a todo lo que tiene que ver con algo, sea ello el vino, el vestir o el automóvil; esto es, para aludir a todo lo que tiene que ver con todo. Todo es Cultura pues, todo lo que tiene que ver con todo, y todo lleva hoy la marca de nuestro tiempo, la marca del Tiempo y de su representación y espectáculo, el Dinero. Las grandes estructuras culturales "humanísticas" como la Televisión o la Universidad, no sólo tienden a ser las mayores estructuras de devastación, de opacidad e insensibilidad, de destrucción de lenguaje, sino que en poco se diferencian del resto de las producciones del Sistema. Hoy se producen y se distribuyen libros en general y programas televisivos con los mismos criterios con los que se producen y distribuyen dentífricos o salchichas, y las mismas formas de consecución rigen el mundo de las producciones "humanísticamente" culturales (títulos, cátedras, famas, informaciones, películas, discos...) que el resto de las producciones industriales y sociales. Una poderosa máquina de destrucción de comunidad y lenguaje, de mirada, de habla, de contacto, y por lo tanto de verdadero saber, tiende a igualar hoy progresivamente a todos los productos de la Cultura y el Espectáculo. Pero en ese allanamiento profundo todavía cabe una esperanza y una política, nos dice GIORGIO AGAMBEN en La sociedad del espectáculo y la política del hombre cualquiera, tras un detenido análisis de la sociedad del espectáculo realizado a partir de los textos del situacionista Guy Debord. RAFAEL SÁNCHEZ FERLOSIO escarba en Acerca de la ritualización de los saberes en la necesidad que tiene el Sistema de ritualizar, metabolizar y reducir a la inutilidad todos los saberes y la eventualidad amenazante que pudiera anidar en ellos. CARLO SINI, que Archipiélago se honra en contar por primera vez entre sus colaboradores, distingue en su espléndido La cultura como espectáculo dos tipos de cultura y de espectáculo: los propios del evento del mundo y lo humano, que coinciden con la naturaleza específica del hombre, y los que dan lugar a todos los productos de nuestra Historia de la Cultura desde la invención de la escritura alfabética, que funda y determina la separación de la cultura. Frente a las supersticiones que mantienen a esta noción de Cultura, cabe una nueva ética de revocación e iniciación, una recomprensión del evento de las cosas. Huésped nuevo de la revista es también EDGAR MORIN que en El desafío de la globalidad, reacciona contra esa bárbara ignorancia del conocimiento especializado y nos propone no sólo recomponer el todo complejo sino movilizarlo para comprender al hombre y su mundo.

MERCEDES SORIANO en Para el culto insiste en recordarnos que la Cultura es una mercancía más cuyo verdadero espectáculo es el consumo compulsivo de una oferta uniformemente infinita que no produce sino hastío. AGUSTÍN GARCÍA CALVO en De los límites de la cultura y las artes nos advierte una vez más que en esa infinitud que atiborra las mentes se enmascara sutilmente el proyecto totalitario de Capital y Estado. JUAN DIEZ DEL CORRAL, en La gente no lee porque no tiene quien le escriba, desvela ese espectáculo de la "palabra vacía" que ha dejado de ser diálogo para convertirse en simple exhibición publicitaria. MIGUEL CANCIO en El arma cultural del poder: la cultura xacobea y otras movidas de despilfarro... denuncia esa nueva "religión del Estado" que a través de pomposas ceremonias convierte el mundo en un nefasto circo.

Aunque fuera formalmente de la Carpeta, también el ensayo de FÉLIX DE AZÚA, Prólogo a un Benet, constituye una estimulante contribución al tema, ya que aunque referido y elaborado a partir de la figura del desaparecido Juan Benet, aporta, con la brillantez que le es habitual, interesantes y útiles acotaciones sobre el arte y la cultura.

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