Promociones


PRESENTACIÓN CARPETA Nº 41:

De la muerte del Arte y otras artes

Con la expresión “fin del arte”, Hegel alude a la convicción de que el arte ya no era capaz en su época, como creía que lo había sido en otras épocas anteriores, de configurar un orden de conocimiento de la experiencia humana que pudiera equipararse al que proporcionaban la religión o la filosofía. Desde ese momento, y hasta nuestros engreídos y refitoleros días, el fin y la muerte de este eterno moribundo no ha hecho más que crecer y multiplicarse. El eterno candidato a fiambre no ha dejado, incluso a medida que nos apresurábamos a decretar sus sucesivas actas de defunción, de firmar sus múltiples y presumidas automoribundias por doquier con la mayor desfachatez que recuerdan los siglos, con un desparpajo nunca antes conocido, a bombo y platillo y con el concurso y aplauso de las más destacadas autoridades.

El enfermo parece estar, pues, de alguna forma vivo y coleando, o bien habría que decir vivales —vivillo— y coleando. Pero de todo eso que colea, de todas esas ingentes y prolíficas producciones donde todo cabe porque no hay medida de capacidad que valga, de todo eso que alguien o algo remite todavía al Arte, cabe hacerse muchas, demasiadas preguntas. Por ejemplo, ¿es ya sólo, o sobre todo, el Arte contemporáneo un problema filosófico?, ¿o un problema a secas, un problema digamos de espacio? ¿Tiene lugar o no ha lugar el Arte?, ¿es sólo cosa del pasado? ¿Recordar su alta vocación de encarnar una imagen de la existencia de los hombres, que la entiendan con inmediatez intuitiva porque no es distinta de su necesidad, es ya sólo ridículo? ¿Cómo puede hablarse del arte?, ¿sólo como pasado? ¿Hablar de la muerte del arte es un arte?, ¿adónde nos ha llevado Hegel?, ¿al final?, ¿o más bien al principio?

O bien, ¿el Arte hoy es algo o, más bien, algo no es hoy arte?, ¿es de una irresistible comicidad lo que hoy se presenta como tal?, ¿un juego de espejos sin fin, sin remisión ni fundamento? ¿Se resuelve su emoción en nada?, ¿es para echarse a reír?, ¿a llorar? ¿Quién y desde dónde —con qué criterio— llama arte a una cosa así? ¿Es fascinante eso? y ¿qué es lo fascinante de lo fascinante?

Y aun ¿es interesante?, ¿pero interesante interesante, o interesante del único y solo Interés? ¿A quién le interesa en realidad todo esto?, ¿es lo interesante el solo criterio, un criterio realmente falto de interés? ¿Y la Estética?, ¿y el significado?, ¿esa ficción que a lo mejor puede combatir nuestra insignificancia y nuestra contingencia?, ¿dónde quedan?, ¿pintan algo? ¿Alumbra algo el Arte de nuestro alrededor?, ¿son significativas de algo las producciones del Arte contemporáneo, necesarias? —¿son éstas unas preguntas muy reaccionarias?—, ¿es la significación hoy una necesidad de nuestras sociedades?, ¿es la necesidad significativa?

¿Es la Libertad democrática el fundamento vicario hoy del Arte lo mismo que la Estética es el fundamento vicario de buena parte de la Política? ¿Qué ha pasado aquí?, ¿ha pasado algo?, ¿o sólo pasa el Tiempo y el Dinero? ¿El emperador está desnudo?, ¿o bien —también— la inocencia que lo descubre?

¿En el siglo del final de los grandes relatos, del sujeto, de la representación, de la moral, lo que mueve es la exclusiva administración del propio finalizar?, ¿una nueva academia o inquisición impone ahora la subversión y la indefinición para salir en la foto? ¿Pero a qué nos mueve en realidad lo que se presenta como Arte contemporáneo? ¿Sólo a plantearnos preguntas como éstas?, ¿eso es Arte?, ¿no tiene ningún sentido esto del Arte y por eso es Arte? ¿Arte es sólo lo que es Arte como Dios es Cristo?

Mucho más en serio, con rigor y a veces valentía para romper la baraja, el extraordinario plantel de pensadores aquí convocado (que se prolonga en algunas críticas de libros) se plantea estas y otras muchas cuestiones, afrontándolas desde distintas posiciones y puntos de vista, pero en una línea, aunque ni mucho menos única, que privilegia las grandes cuestiones que van de Hegel a Danto. Estamos seguros de que con estas reflexiones contribuimos decisivamente al planteamiento de la cuestión del Arte entre nosotros. Que sea de provecho.

Visita la página de Suscripciones y Pedidos. Suscríbete, suscribe a un amigo o pide la colección completa de la revista.